Ultrasonido Basal
El ultrasonido basal es un estudio fundamental en la evaluación inicial de fertilidad. Se realiza por vía transvaginal o abdominal durante los primeros días del ciclo menstrual (generalmente entre el día 2 y el día 5) para obtener una imagen clara y precisa de los ovarios, el útero y el endometrio en su estado más neutral, antes de que las hormonas del ciclo hayan influido significativamente.
¿Qué evaluamos en este ultrasonido?
• Recuento de folículos antrales (AFC): es el número de pequeños folículos presentes en los ovarios y constituye uno de los mejores indicadores de reserva ovárica.
• Volumen y estructura de cada ovario: permite identificar quistes, endometriomas o signos de ovario poliquístico.
• Grosor y patrón del endometrio: nos ayuda a determinar si está en un estado adecuado para el inicio del ciclo.
• Anatomía uterina: se descartan miomas, pólipos o anomalías que puedan afectar el tratamiento.
¿Por qué es importante?
El ultrasonido basal nos permite:
• Establecer un diagnóstico claro al inicio del proceso.
• Elegir el mejor protocolo de estimulación ovárica, ya sea para inseminación, FIV o ciclos naturales.
• Detectar condiciones que deben tratarse antes de iniciar un tratamiento.
• Predecir de manera más precisa la respuesta ovárica.
Es un estudio rápido, indoloro y esencial para un plan de fertilidad personalizado.
